Pido excusas por utilizar esta página para contestar un contenido que ha sido publicado en la misma y que hace referencia a mi persona y a la labor profesional que durante más de once años realicé en Radio Exterior de España en su emisión para Guinea Ecuatorial.
Han transcurrido mas de dos años desde que fuera destituida y aún no llego a comprender porqué se intenta silenciar el fenómeno mediático que supuso esa Emisión que vino a prestar un servicio al cual todos los ciudadanos deberían acceder: el derecho a la información veraz, objetiva e independiente y con ella la erradicación de la aliada más común a cualquier dictadura: la impunidad con la que actúan los dirigentes de esos regímenes.
Esa fue, principalmente, la causa del acoso y derribo al que se sometió a la emisión y por ende a su directora y presentadora, no sólo por el régimen de Obiang, sino tambien por otros políticos que presumen de demócratas y que a la hora de demostrarlo con hechos y acciones dejan que el miedo y los intereses primen sobre el anterior concepto.
Es, como mínimo sospechoso y, así quiero que se interprete, que un atentado tan bestial contra la libertad de expresión
como el que se ha ejecutado contra mí no haya sido reflejado ni denunciado por organizaciones políticas o defensoras de los derechos humanos ni, por supuesto,medios de comunicación. Pero esa circunstancia lejos de debilitarme, me ha fortalecido y es la que me hace seguir en la defensa de mis principios y en la lucha para que cada uno ocupe la línea que le corresponde según su actos y trayectoria. No puedo ni he podido soportar la demagogia y la mentira . Dos factores tan abundantes y sistemáticos en la situación guineana.
Gracias, desconocido, Tomás Monttes, por su reconocimiento y justicia a favor de la verdad y sobre todo, por expresar lo que siente todo un pueblo, el guineano, ante la acción incalificable del sometimiento de un estado de derecho, España, a las exigencias de un estado criminal en todas sus manifestaciones como el que dirige, Teodoro Obiang Nguema.
Efectivamente, Rafi de la Torre, sigue estando con los guineanos.
Fuente: Rafi de la Torre