Las cosas bien hechas deleitan a cualquiera, así como las cosas mal hechas horrorizan a todos. El continente africano se ha caracterizado por horrorizar a todos en todo lo que toca y hurga. Y parece que en el deporte también han tomado buena nota en el uso de éste calificativo ¡horror! Me refiero a la copa de África de naciones que se ha jugado en Ghana. Donde el fútbol africano padece una regresión sin parangón. Un fútbol rácano y vulgar, muy lejos de las grandes selecciones africanas de los mundiales 82, 90 y años luz de las selecciones europeas. Este fútbol mezquino y cicatero se encarna en la espantosa selección camerunesa que no es actualmente la sombra de lo que fue. Camerún que encabeza este fútbol de barrio fue vapuleado ayer por Egipto ¡Gracias! Un triunfo al fútbol africano.
Antes del comienzo de la copa de África de Naciones, aposté por Costa de Marfil y Egipto. Costa de Marfil, porque sus jugadores están triunfando en los grandes clubes europeos. Drogba, Salomón Kalou (Chelsea) Eboue, Toure (Arsenal) Yaya Toure (Barcelona) y otros que juegan en equipos de mucha entidad futbolística como Sevilla, Lyon o Marsella. Este grupo de futbolistas bien armados técnicamente, me han confirmado, lo que personalmente tenía cierta duda. Que los futbolistas africanos que juegan en Europa se vuelven gandules y presuntuosos. Por este motivo aposté por Egipto, el verdadero equipo africano, no solo porque práctica un fútbol que no tienen nada que envidiar al fútbol europeo; vistoso, alegre, técnica y tácticamente de alto nivel; sino que en su cuadrilla cuenta con solo cuatro futbolistas que militan en las ligas europeas, entre ellos, Zidan, Said, Shawki y Hassan. Por tanto en África también puede salir algo bueno.
Esa es mi doble alegría, que por encima de selecciones como las de Camerún, Ghana, Nigeria, Costa de Marfil, donde todos los futbolistas militan en los equipos europeos y sus seleccionadores son occidentales han quedado fuera de la contienda, algunos a primeras de cambio. Me parece de libro, porque al contrario del resto de los africanos que empiezan a construir la casa por el tejado, ellos aseguran el cimiento. Estos cimientos son la liga competitiva, fútbol base riguroso, planteamientos serios, instalaciones deportivas adecuadas, salarios deportivos ajustados a los criterios y capacidades del continente que vivimos, para crear una sana motivación en los futbolistas. Todo esto lo hace Egipto y por eso gana la copa de África practicando un fútbol moderno atractivo y competido y de altísimo nivel. A la postre de unas selecciones que traen individualidades en la diáspora los juntan para una pachanguita con contratos de entrenadores de dos meses. ´horror!
Me alegro mucho por Egipto que ha dado una lección no solo de fútbol sino también de saber hacer las cosas. Es la única esperanza africana para el mundial de Sudáfrica que se jugará en 2010.
Las selecciones africanas que elevaron la fama del fútbol africano fueron precisamente Camerún, en el mundial de España 82 y el mundial de Italia 90, ya vendría después Nigeria, curiosamente, estas selecciones dieron muchos frutos, cuando la mitad de sus jugadores militaban en los equipos nacionales. Después se creó la conciencia de que se es mejor si se juega en Europa. Este pensar anquilosada, lo hemos visto en la selección de Ghana donde el único jugador y además joven y goleador que juega en liga nacional de Ghana, no ha disfrutado de la confianza de su técnico Le Roy, con un claro mensaje. ”El que quiere jugar en la selección tiene que trepar primero por Europa”.
El fútbol africano debe tomar nota y aprender de Egipto, que los egipcios saben mucho y podemos aprender de ellos, no hace falta cruzar el charco para saber algo positivo.
Las propuestas: si queremos agrandar nuestro deporte rey hay que ofrecer la oportunidad a nuestro jóvenes talentos que juegan en el fútbol base en nuestros países. Hay una diferencia monumental entre la selección sub.-17 de Nigeria y la absoluta. Nuestros jóvenes talentos quieren que el mundo les vea les valore y les de oportunidades, quieren demostrar lo que son. Pero parece que tanto las federaciones nacionales, como las selecciones y entrenadores no están para la labor. He de repetir que los profesionales que viven en Europa nos vuelven demasiado presuntuosos y cómodos, se quejan de todo y hasta se dosifican. Daría más oportunidad a los jóvenes con ganas e ilusión de la copa de África, como lo hace Egipto.
Misisim
Fuente: OPINION