En la imagen: Uno de los grupos de simpatizantes concentrados frente a la puerta de la prisión de Navalcarnero, en la que se encuentra Severo Moto. (www.guinea-ecuatorial.org)
Madrid.- 9 de junio de 2008. Desde que Severo Moto fue detenido y encarcelado en el centro penitenciario de Navalcarnero (Madrid), el Vicepresidente, Armengol Engonga, asume la dirección del equipo de Gobierno en el exilio y es el responsable de realizar las convocatorias para los encuentros de este ejecutivo disidente con la tiranía de Guinea Ecuatorial.
El orden del día se abría con una información, por parte del Ministro del Interior, en los que daba nuevos datos sobre la detención del Presidente Moto y que no deja lugar a dudas de que se trata de una burda conspiración orquestada y dirigida desde Guinea Ecuatorial con la complicidad de un grupo de españoles.
El Consejo de Ministros acordó una serie de medidas para poner en evidencia la injusticia y desproporción que sufre nuestro Presidente por parte de la Justicia española así como agilizar las acciones jurídicas y de procedimiento que puedan acelerar la puesta en libertad de nuestro Presidente.
El Consejo analizó los proyectos que han presentado los distintos directores de área y que van desde el urbanismo y las infraestructuras hasta la Sanidad y Educación pasando por la gestión de los hidrocarburos y otras fuentes de riqueza pública.
El Gobierno de Guinea Ecuatorial en el exilio ha solicitado formalmente a los países democráticos que no vean en los últimos indultos decretados por Obiang Nguema un gesto de humanidad o de apertura democrática. Se trata, en palabras del Vicepresidente, de un acto burdo de maquillaje social para dar la apariencia de magnanimidad y tolerancia para con los presos políticos. Desde el Gobierno en el exilio se le exige al tirano que deje de perseguir a los disidentes y opositores y que no es verdad que los haya liberado, la mayoría de ellos están confinados en sus pueblos. Es una grotesca burla al pueblo de Guinea Ecuatorial ver en estos indultos un cambio político en el país.
El Gobierno de Guinea Ecuatorial en el exilio exige y así se lo pide a las autoridades españolas, que hagan presión para favorecer un retorno en libertad y con garantías de los exiliados, la puesta en libertad de todos los presos políticos y la convocatoria urgente de unas elecciones bajo el paraguas de las Naciones Unidas. Mientras estas premisas- que ya las están defendiendo países como Estados Unidos, Canadá y hasta la propia Unión Europea- no sean respetadas será imposible una transición libre y democrática en Guinea Ecuatorial.
El Vicepresidente, Armengol Engonga, volvió a recalcar que Guinea Ecuatorial es más rentable para los inversores extranjeros cuanto más honesto es su gobierno. En palabras del Vicepresidente, Un Estado con Garantías Jurídicas y respeto por los Derechos Humanos se convierte en un buen lugar para invertir, para trabajar y para vivir. “Queremos hacer un lugar digno donde poder vivir en paz y en libertad”, dijo Armengol Engonga.
El Gobierno de Guinea Ecuatorial en el exilio se une a una delegación del Partido del Progreso para pedir la libertad de Severo Moto.
Una delegación del partido del Progreso, como viene haciendo todos los meses desde que su Presidente fuera encarcelado, se ha concentrado ante las puertas del Centro Penitenciario de Navalcarnero (Madrid) con el fin de poner en evidencia la injusticia que se está cometiendo con el líder opositor, Severo Moto.
A los militantes y simpatizantes del partido se sumaron los ministros del Gobierno en el exilio que quisieron, de esta manera, testimoniar su afecto y lealtad a su Presidente encarcelado.
Tras un pancarta y al igual que han hecho en otras tantas ocasiones, solicitaron de manera pacífica la puesta en libertad de Severo Moto.
Armengol Engonga, vicepresidente del gobierno en el exilio, mantuvo una cortés conversación con los miembros de la Guardia Civil que se desplazaron junto a los manifestantes. El Vicepresidente agradeció el trato que le están dispensando a Severo Moto los funcionarios de prisiones así como la actitud respetuosa y profesional de los agentes del Instituto Armado de la Guardia Civil que siempre han representado una garantía para el buen desarrollo de estas concentraciones cívicas y de protesta por el encarcelamiento de Severo Moto.
Fuente: Gobierno en el exilio