A Malabo-vertedero, como a cualquier otra ciudad, podríamos someterla a un análisis, que dentro del marketing urbano, podríamos llamar DAFO ( Análisis de las Debilidades, Amenazas, Fortalezas y Oportunidades (SWOT en pichinglis)).
¿Para? Pues para tratar de comprender los problemas de los que es objeto y de las dejaciones básicas y oportunidades que se pierden por desidia pública y privada, por ese estar inmersa en esa cultura generalizada del saqueo que practica y lleva a cabo la Corte de Obiang I del PDGE 1º y del CPDS después.
Recordemos que el municipio de Malabo cuenta con concejales del CPDS.
Tendríamos que empezar tal vez en primer lugar por lo que podría significar la ciudad como producto a ofertar o a enseñar como signo de identidad de unos valores, de una cultura, de un proyecto en común. Producto a enseñar o a enarbolar como marca yɔ como unas señas de identidad del proyecto social del nervio y agente motor de esa ciudad y, en general, de la ciudadanía si a esta se hace o se le es permitido ser, partícipe en la elaboración de esa identidad colectiva, que no es el caso en Malabo.
Malabo-vertedero es fiel reflejo de la desestructuración total de la sociedad guineana, vertebrada y mantenida únicamente por una Corte personal y despótica que aplica la miseria alternativa a la premiada privada parcela particular, como un arma contra la población, dentro de la más estricta cultura del saqueo de una zona ajena. Si las cosas fueran bien para todos, Obiang dejaría de ser lo que es , no tendría sentido, existiría una sociedad de opciones en la que no sería tenido en cuenta más que por una violencia extrema, es decir, moriría de éxito, lo que no es el caso ni por aproximación.
El diagnóstico de la ciudad tiene su base en varios componentes según este análisis DAFO(1):
1) La salud y la sanidad públicas: en total abandono por lo que se ve. No existe además, ni recursos propios de la ciudad para realizar tales servicios esenciales mínimos: recogida de basuras, alcantarillado, procesamiento de residuos, servicio de aguas en condiciones y regulares, iluminación fiable, centros asistenciales, ...
Este primer punto no se tiene en cuenta porque el petróleo es lo único que interesa de verdad al régimen en Corte. Otras posibles consideraciones, como la diversificación que podría realizarse por el turismo, es despreciada porque entra en contradicción con el mantenimiento del saqueo de los recursos naturales en base al petróleo.
El turismo llevaría aparejado, en este primer punto, una serie de servicios como los sanitarios y de salud y urbanismo que son contradictorios con el
concepto de Corte y con su sistema de gestión ultra-centralizado y arbitrario.
El problema se agrava porque, además, está el hecho cierto de la atracción de población que ejercen las ciudades como Malabo-vertedero sobre los
poblados, con la consiguiente destrucción del tejido social tradicional, ruptura de los controles del sistema de relaciones de parentesco que ofrecían garantías de salud en el tema de las relaciones entre parientes, y el hacinamiento en estas grandes ciudades de gente que viene a recoger unas inexistentes migas que, de otro modo, tampoco llegan a los poblados.
La situación de la ciudad de Malabo, tal vez explicaría los frecuentes viajes de la Corte al exterior o al interior, a lo que queda de los poblados, que debe ser poco en población como pocas son las oportunidades.
¿Qué identidad ofrece ahora Kalunga?
Pues la misma que una isla de piratas que basaran sus valores en el saqueo de los pueblos ajenos.
¿Se van a preocupar de estas consideraciones?
Por supuesto que no.
¿Qué consideraciones hay más, además de estas sanitarias y de salud para valorar los puntos débiles de una sociedad que tiene como base una ciudad?
2) La actividad económica parasitada de la ciudad, sin sindicatos libres de hecho ni asociaciones patronales y sin instituciones o recursos necesarios para acometer un proyecto urbano minimo.
3) El entorno medio-ambiental: espantoso, por lo que comenta Marcos. No se hace nada por su mejora puesto que, se utiliza como arma de castigo a un pueblo y, por otra parte, el saqueo y la parasitación no deja nada para mejorar el entorno urbano. Viene Repsol-Ypf a prospectar, la joya de La Caixa, pero otra de las joyas de la Caixa, Aguas de Barcelona, que gestiona sistemas de suministros d agua, limpieza, eliminación y tratamiento de residuos a nivel internacional, ni asoma las narices. Es indicativo y sintomático. Los dirigentes de la nave (pirata) deben decir, ¡a saquear al máximo mientras se pueda y al margen de todo lo demás! Resultado, el que se observa.
4) El Centro histórico como recurso. Es algo que podría ser complementario con un desarrollo armonioso de una arquitectura en una zona nueva que lleve un sello o señal africanos. Es claro que ese centro podría haber sido un revulsivo turístico importante por su belleza y contraste con ”lo nuevo” y actual, es decir, la mierda. Nada de nada, el turismo, ya se ha visto que NO interesa porque podría ser contrario a los fines de la Corte. El Pueblo no debe tener más oportunidades de conseguir riqueza independientemente de las que pueda proporcionar o facilitar o permitir el parasitario régimen.
5) La habitabilidad, la vivienda: Podríamos hacer la mejor vivienda del mundo, unifamiliar con parcela de 1000 metros pero, si no dotamos los servicios básicos correspondientes adecuadamente, se viene todo abajo.
Podemos incorporar aire acondicionado pero, si no hay servicio regular de energía no sirve de nada y deja de ser opción de atracción, mas al contrario, de rechazo. Tal vez lo que el régimen quiere. Lo mismo del agua corriente, del alcantarillado, de los viales, de su limpieza, de la configuración ordenada y racionalmente proyectada de la ciudad, sin avalanchas forzadas por una miseria alternativa o un extraño magnetismo derivado de esa cultura del saqueo, ...
Trataremos otros puntos pero, está claro que Malabo.la-poubelle, es un caos, tal y como lo es el mismo régimen en Corte y cuadrilla de justificadores.
Carlos Jorge de Moganda
Liga Espartaco
(1) ”Marketing de ciudades” de V.de Elizagarate.
Fuente: Foro Democrático de GE.