MADRID, 3 marzo (AFP).- La visita a Madrid del presidente de Guinea Ecuatorial, Teodoro Obiang Nguema, que debe ser recibido el domingo por el jefe del Gobierno español José Maria Aznar, ha levantado las protestas de organizaciones de defensa de los derechos humanos y de la oposición en el exilio.
Se trata de la primera visita de Obiang en España desde 1989. El presidente guineoecuatoriano era esperado el sábado en Madrid procedente de Syrte (Libia), donde participó en la cumbre extraordinaria de la Organización para la Unidad Africana (OUA).
Esta visita ¨privada¨, en el curso de la que Obiang debe almorzar de manera ¨informal¨ el domingo con Aznar, según fuentes diplomáticas españolas, ha sido criticada por Amnistía Internacional (AI), que ha pedido al jefe del Gobierno español de mostrarse firme con su homólogo sobre la cuestión de los Derechos Humanos y de la democratización.
AI ha pedido a Aznar de ¨indicar claramente¨ a Obiang ¨que el respeto a los derechos humanos, y sobre todo la erradicación de la tortura, será el eje central de la acción del Gobierno español¨ en Guinea Ecuatorial, antigua colonia española que obtuvo la independencia en 1968.
El Partido Socialista también le ha requerido a Aznar, en un comunicado, de ¨exigir firmemente el pleno respeto de los derechos humanos en Guinea Ecuatorial, que continúan siendo pisoteados por un régimen autoritario¨.
La oposición guineoecuatoriana en el exilio en España ha declarado por su parte ¨Desagradable sorpresa¨ por la visita de Obiang, en poder desde 1979. El hecho de que sea recibido por Aznar ha sido calificado de ¨disfraz para Guinea¨ por el presidente del Partido del Progreso de Guinea Ecuatorial, Severo Moto, el principal opositor al régimen de Obiang.
El presidente guineoecuatoriano ¨no debería salir de España sin un mensaje claro, firme y definitivo para que deje su pueblo en libertad y convoque elecciones libres¨¨ de otra manera ¨¨el pueblo guineano difícilmente perdonaría a España¨, ha afirmado Moto a la prensa.
Fuente: LD/AFP