Ha aparecido en las páginas de Internet una noticia sobre un supuesto contrato entre Simon Mann, considerado cabecilla de los mercenarios encarcelados en Zimbabwe y el opositor Severo Moto.
No deja de ser sintomático que esta noticia o la supuesta existencia de un contrato anunciada por el procurador de la causa de los mercenarios de Zimbabwe, a parezca justo cuando acaba de producirse el encuentro entre el tirano de Guinea Ecuatorial, Obiang Nguema y su homólogo zimbabwo, Robert Mugabe, en Bulawayo. Un encuentro humillante para este último, al aparecer a la luz la transacción sangrienta de 10 millones de dólares a cambio de entregar a Obiang Nguema los 70 mercenarios que pretende llevarse a Malabo para ser mal juzgados por un asunto sin pruebas ni acusación real. Esta falsa aparición de un contrato entre Simon Mann y Severo Moto, es un simple invento urdido por Obiang Nguema, el tirano guineano, que no solo se mueve por la obsesión de asesinar al líder político guineano, sino que está reaccionando a la desesperada. Por una parte está pasando vergüenza por la revelación de la transacción oscura y sangrienta de los 10 millones de dólares entregados a Robert Mugabe, cuyo resultado se espera nulo; por otra, el tirano libra una desesperada batalla con el Departamento de Justicia americano que le exige explicación sobre los cientos de millones robados al pueblo guineano en las cuentas del Riggs Bank, cuentas que la justicia americana le ha obligado a cerrar, acusándole de blanqueo y desfalco de dinero.
Obiang afronta igualmente, en estos días la humillación que los observadores españoles de su pantomima de elecciones, le han hecho al declarar que han estado plagadas de irregularidades, con lo que han sido descalificadas.
Muy en breve se publicará el regocijante discurso pronunciado por un tal ME ante los miembros del Gabinete y el Politburo de Harare, el día 6 de Mayo de 2004. El tal ME explica a su Comité político la ilimitada oferta de petróleo que el tirano guineano Obiang Nguema le ha hecho a propósito del encuentro en Bulawayo.
Fuente: Agencias.-