El 5 de Mayo fueron asesinados 12 guineanos que se dirigían con una embarcación dede Libreville a Bata. No llegaron a tocar la isla de Corisco sino que fueron interceptados por fuerzas militares que pretendían robarles sus pertenencias.
Cinco de los pasajeros fueron hechos prisioneros y sometidos a torturas. Algunos de ellos tenían las orejas cortadas según relataron los que vieron las imágenes por la Televisión estatal. Entre los detenidos se encontraba una mujer, Purificación Bindang.
Un mes más tarde, la agencia AFP relataba que en la reunión de la Unión Africana en Addis Abeba, Guinea y Gabón habían llegado a un acuerdo de principio para delimitar las fronteras y explotar conjuntamente el petróleo de la zona en la que se encuentran los islotes Mbañe, Conga y Cocoteros.
Este acuerdo supone una clara victoria del dictador Bongó y ocurre un mes más tarde del supuesto ataque a la isla de Corisco.
Gabón mantenía detenido a Adolfo Obiang Bikó y había entregado a 5 guineanos exiliados a las autoridades guineanas, expulsión que el Ministro gabonés del Interior calificaba de simple explulsión. Todo en clara violación del Derecho internacional que prohibe hacer entrega de exiliados, máxime si no media un procedimiento judicial.
Mientras tanto, Bongó parecía estar detrás de un mensaje de puro ruido de distracción, que reclamaba negociación a oposición y gobierno guineanos, por estar en posición de amenazar a uno y a otro, léase, por estar en condicones de chantajear, sobre todo a la oposición.
Como última maniobra, Bongó entregó a Obiang a 5 guineanos exiliados en Gabón, a pesar de que su ministro habla de una simple expulsión.
Imaginémos ahora que Gabón hubiera enviado un mensaje a Obiang de que Corisco podía ser objeto de ataque. La muerte de guineanos desarmados en la Bahía de Corisco ha supuesto un rédito a Bongó. Obiang, por miedo a ataques desde Gabón, ha pactado la entrega en la práctica de los derechos de Guinea sobre los islotes cercanos a Corisco. Perdemos a nuestros hermanos que caen asesinados y perdemos nuestros derechos sobre aguas y tierras guineanas, todo por culpa de un tirano enloquecido por su intransigencia.
El pueblo pierde una vez más.
Celestino Okenve Ndo
Fuente: propia