|
|
Un avión se estrella en el bosque de Baney, cerca de Malabo, con 86 personas a bordo. La dictadura, ineficaz hasta lo vergonzoso, niega que haya más de 35 víctimas. Comunicado del Gobierno en el exilio publicado por: F, amba amba el 16/07/2005 21:22:34 CET
Un avión se estrella en el bosque de Baney, cerca de Malabo, con 86 personas a bordo. La dictadura, ineficaz hasta lo vergonzoso, niega que haya más de 35 víctimas.
Madrid.- 16 de julio de 2005. Hacia las 8 de la mañana hora local de Malabo (07:00 GMT), un sobrecargado y viejo avión Antonov 32 con 85 pasajeros a bordo desaparecía del espacio aéreo guineo ecuatoriano. El aparato fue a estrellarse a 35 kilometros del aeropuerto, sobre un bosque cercano. Los ineficaces servicios de emergencia del régimen aun no han localizado el lugar exacto del accidente. Familiares de pasajeros aseguran que no hay supervivientes. La dictadura, lejos de reaccionar adecuadamente ante una catástrofe de esta dimensión, niega que en este avión viajaran más de 35 personas.
El Gobierno de Guinea Ecuatorial en el exilio lamenta profundamente las terribles consecuencias que se podrían derivar del accidente aéreo y se une en el dolor, a todas las víctimas, familiares y amigos de los ocupantes del avión estrellado. Desde el Gobierno de Guinea Ecuatorial en el exilio, rogamos al Gobierno español, tan cercano y aliado de la dictadura, para que envíe alguna ayuda de carácter técnico que haga más soportable este terrible trance.
Los fallecidos, supervivientes (si los hubiera), familiares y allegados sufrirán el atropello de un equipo de gobernantes corruptos que lejos de ayudar a superar el dolor lo complicaran todo hasta el delirio.
Este es otro siniestro más que sacude la ya de por sí esperpéntica situación de Guinea Ecuatorial. Por el momento se desconocen las identidades de los desaparecidos y si hay alguna esperanza de encontrar supervivientes a la catástrofe.
La república de Guinea Ecuatorial no cuenta con servicios de rescate y ya ha sido advertida por parte de las autoridades internacionales de que adecuen sus sistemas de seguridad, obligatorios en todo el planeta, para garantizar o minimizar los riesgos a tripulantes y pasajeros.
La mascarada de “gobierno” que rige los destinos del país están en manos de auténticos irresponsables que se han mostrado, por lo menos en los últimos 20 años, incapaces de hacer otra cosa que robar indecentemente los recursos naturales y económicos de la nación.
Todo un cúmulo de despropósitos:
Las aeronaves son de dudosa procedencia, casi todos de la extinta Unión Soviética. Este Antonov 32 forma parte de un contingente de desecho adquirido para la hija del dictador que es la dueña de la compañía aérea, ECUATO AIR.
La viciosa perversión que sienten por el dinero ajeno les lleva a sobrecargar los aviones, tanto con más pasajeros como con equipajes y mercancías, lo que los hace muy vulnerables a fallos y accidentes como el que hoy lamentamos.
El suceso ha tenido lugar a 35 kilómetros y la incompetencia del régimen ha sido incapaz de determinar, por el momento, el número de victimas o el listado de viajeros y tripulantes que partieron del aeropuerto de Malabo.
Hablar de indemnizaciones o ayuda a las familias de los siniestrados es tan utópico que ni siquiera se plantea por parte de los afectados. Es dramático y lamentable que la tiranía no sea capaz ni de cumplir unos mínimos indispensables. No hay seguridad en el tráfico rodado, recordemos los incidentes que se producen (con muertes, pérdidas irreparables) en las tristemente famosas barreras interiores. No hay seguridad en el tráfico marítimo, recordemos los accidentes más recientes donde ni los responsables de los uniformados ordenaron ayudar a los náufragos. No podía ser menos en el transporte aéreo. Ningún guineano ajeno a la familia del tirano puede viajar en los aviones impecables de la flota familiar.
Esta es la Guinea Ecuatorial que hay que cambiar, a pesar del Gobierno español y de su ministro Moratinos.
Fuente: Gobierno en el exilio
¡Nota importante! El contenido de los artículos publicados no refleja necesariamente la opinión de la redacción de guinea-ecuatorial.net Véase también la declaración sobre el uso de seudónimos
|