Se confirma que Guinea es el país del revés.
Constancia Mangue, la dama de la ambición desmedida, aprovechó el paso de su hijo Teodorín por el Ministerio de Infraestructura, para cometer un delito: Los terrenos del Ministerio de Obras Públicas en la calle Lumu Matindi de Bata le fueron cedidos.
Lo normal es que sea el Estado quien por razones de utilidad pública o interés social y al amparo de una Ley de Expropiación Forzosa, puede llevar a cabo una privación singular de la propiedad privada o de intereses patrimonilaes legítimos. En esas privaciones singulares, hechas de forma imperativa, se deberá compensar mediante el justo precio a los dueños del bien expropiable, mediando siempre un procedimiento de expediente.
Hasta la fecha que sepamos no existe en Guinea una Ley de expropiación forzosa y se debe utilizar por tanto la Ley española de 16 de diciembre de 1954, que establece suficientes garantías. La familia Obiang ha llevado a cabo autenticos atropellos para expropiar de forma delictiva terrenos de propiedad privada, especialmente en Malabo, sin utilizar ninguna Ley y sin mediar expediente expropiatorio.
Pero no contentos con esas expropiaciones delictivas -que son auténticos robos- ahora se apropian de propiedad del estado mediante apaños delictivos.
Teodorín, mediante una chapuza, cedió a su madre los bienes del ministerio que estuvo regentando un tiempo. No consta ningún expediente para ceder terrenos del Estado a una propiedad privada. La cesión de bienes del Estado a particulares está prohibida. Pueden sólo darse cesiones de una institución del estado a otra institución, por ejemplo el Estado central puede ceder a ayuntamientos suelo para que éste edifique viviendas sociales y viceversa.
Constancia Mangue ha usado los terrenos para construir unos inmuebles de 7 plantas. La construcción se ha encargado al libanés Hassan Hachette, el mismo que estuvo trabajando para Bongó.
Fuente: interna