Bajo el título de ‘Pasaporte mundial’, el dúo guineano Las Hijas del Sol presentó en la Casa de Cultura lasarte-oriarra su último trabajo. Ante un auditorio prácticamente completo, ofrecieron un magnífico recital que inundó el local de unos ritmos africanos muy pegadizos con los que se han encaramado a altas posiciones en las listas de éxitos. MIGUEL GUTIERREZ. /DV. LASARTE-ORIA
Cuando allá por el año 1992 Piruchi y Paloma, tía y sobrina, actuaban diariamente en el pabellón de Guinea Ecuatorial de la Expo sevillana, poco podían imaginar del éxito que años más tarde cosecharían en el mercado nacional. Buena prueba de este éxito fue la respuesta que el público lasarte-oriarra brindó a las ahora Hijas del Sol, que consiguieron abarrotar el auditorio de la Casa de Cultura.
En esta actuación, el dúo guineano presentó los temas que componen su último trabajo, de título Pasaporte mundial, y con el que inudaron de ritmos africanos la sala de conciertos. El mestizaje cultural fue una de las notas predominantes de una cita que contó con un batería leonés, un guitarrista gallego y otro brasileño, un bajo guineano y un senegalés a los timbales. La suma de todos estos factores no pudo ser más positiva: el público local, que durante los primeros minutos escuchó en sus asientos los temas iniciales del dúo, no pudo resistir la tentación de levantarse para disfrutar de la mayoría de las canciones de la cita. El punto álgido de la noche llegó con su popular Ay corazón, primer single de su último CD, con el que acabaron de animar a los presentes.
Un magnífico sonido acompañado de las extraordinarias voces de ambas intérpretes -que incluso deleitaron a los asistentes con algún tema a capella- hicieron de la cita una de las más destacadas del último año en Lasarte-Oria. El concierto, que duró más de una hora, dejó con ganas a un público de todas las edades que obligó al dúo a salir para ofrecer unos bises, entre los que no faltó, de nuevo, su gran éxito. Una vez más, los lasarte-oriarras volvieron a demostrar que cuando el espectáculo lo merece, reponden magníficamente a estas citas. Como continuación, para el mes que viene, Albert Plá.
Fuente: El Diario Vasco 31.10.01