Por: Dr. Samuel Mbá Mombé (Médico)
La situación de incertidumbre crónica en la que el presidente Teodoro Obiang Nguema ha sumido a nuestro país en sus 27 años de poder incontrolado y de desgobierno, se puede resumir con el dicho que: “cuando no se sabe a qué puerto se dirige, ningún viento es favorable”.
Bajo el desgobierno de Teodoro Obiang Nguema, Guinea Ecuatorial camina hacia no se sabe a dónde. Si el ridículo pudiera matar, los guineoecuatorianos estaríamos celebrando hoy con alegria y champan el 27 aniversario de la muerte de Obiang Nguema. La desgracia no pudo ser mayor cuando como por arte de la magia, Obiang Nguema se hizo con el poder en nuestro país. No en vano se dice que nadie puede dar lo que no tiene. Pues, Obiang Nguema es todo lo que se sabe de su persona y no puede cambiar como le gusta repetir en sus arengas pùblicas. Claro que no puede cambiar porque el mono aunque se viste de seda, mono es. Obiang Nguema se cree astuto e incluso inteligente que todos los guineanos, pero ojo! lo suyo no es ni astucia ni inteligencia. Es puro descaro, una desfachatez hacia un pueblo que sueña a vivir en paz y en democracia disfrutando de las riquezas que Dios y la naturaleza le asignaron pero que su oprobioso régimen ha confiscado y secuestrado en beneficio de su familia y de algunos cuantos amiguetes y aduladores.
El fracaso de Teodoro Obiang Nguema al frente de Guinea Ecuatorial es rotundo, monumental y espectacular, un hecho consumado y si le restara una minima dosis de vergüenza lo mejor que pudiera haber hecho es marcharse y dejar a nuestro pueblo en paz y si lo hace cuanto antes, la historia se lo recordará. Que Obiang no se engañe, pues la pleitesía que le rinden diariamente es un verdadero rechazo a su persona. Nuestros compatriotas ya no creen en sus mentiras y manipulaciones. Si le aplauden es porque tienen miedo a sus esbirros que lo único que saben hacer es amedrentar y a amordazar a una población pobre y hambrienta. Nuestros compatriotas le miran con desprecio y la sonrisa que aparece en sus labios cuando pasa es la muestra de ese desprecio por más que se perciba de otra forma.
El fracaso monumental y espectacular de Obiang Nguema se traduce concretamente en el fracaso a su vez de sus llamados gobiernos, desde Siale Bileka pasando por Seriche Dougan, Candido Muatetema Rivas y ahora Miguel Abia Biteo. Curiosamente las razones de dimisión de esos llamados gobiernos siempre son las mismas. El nombramiento de Ricardin “el pistolero” (como se le conoce) como Primer Ministro no es más que la huida hacia adelante, un simple arreglo de fachada. El nuevo Primer Ministro ha participado en todos los desgobiernos habidos hasta ahora en Guinea Ecuatorial y ¿alguien puede hacer la ilusión de que él sera la solución de los males que gangrenan la sociedad guineana? males creados precisamente por el propio Obiang Nguema.
Los experimentos, llámese ensayos de Obiang Nguema en los 27 años no han dado fruto simplemente porque el gran problema que tiene Guinea Ecuatorial es él mismo. Si alguien tenía que haber dimitido es el propio Obiang porque es el que nombra a los gobiernos que siempre han tenido un desenlace infeliz por la razón de su propio origen y la sinrazón de su propia existencia. Se le ha escuchado al nuevo Primer Ministro declarar que una de las prioridades de” su futuro gobierno” sera la lucha contra la corrupción, las mismas declaraciones hartamente escuchadas de sus predecesores. Mentira monumental! Si se quiere luchar contra la corrupción en Guinea Ecuatorial hay que declarar primero la guerra al propio Obiang Nguema y su familia por ser los primeros corruptos del pais. ¿Ricardin u otro Primer ministro nombrado por el “Dios” de Guinea se lanzaria a tal aventura? Pues, me temo que no. Es más, el mismo Ricardín está metido en la misma sopa como lo demuestra este extracto sacado del libro: Transición de Guinea Ecuatorial, Historia de un fracaso: “la bisoñéz de un hombre que, residiendo en el colegio Mayor nuestra Señora de Africa, tragó lecciones de Derecho en la Universidad Complutense de Madrid, pero que, desgraciadamente, no vivió los mecanismos sociales españoles, hizo que oferta de pago del inversor español implicado en el caso quedara en agua de borrajas. Pues, pese a su preparación universitaria, en su absurda y demencial obstinación de cobrar al contado dichas cantidades metidas en una maleta y con destino a Malabo, rehusó recibir en pago de la deuda, con los intreses y costas, letras de cambio, avaladas por un banco español. Ese hombre, RICARDO MANGUE (quien fuera Ministro Secretario General de la Presidencia del Gobierno), pese a tan sonada y gravísima pifia, fue uno de los pilares más sólidos del régimen de Obiang. Vivir para ver! (Corrupción: cifras y proyectos fracasados, el caso del proyecto MOBISA).
Que Obiang deje de engañar al pueblo que no es tonto y que ha descubierto sus mentiras. El Pueblo de Guinea Ecuatorial no quiere a Obiang, simplemente lo soporta dadas las circunstancias. El país se ha ido a quiebra gracias al saqueo, rapiña y despilfarro sistemático de los recursos del país por el clan familiar mientras el pueblo aguanta hasta que Dios quiera. Los desgobiernos de Obiang Nguema no resolverán nada en Guinea Ecuatorial. El tiene que marcharse y si no lo hace por orgullo o estupidez, que sepa que el propio pueblo lo echará a patadas. Los tambores de la rebelión están ya listos para sonar.
Fuente: LD