Grave estado de Guillermo Nguema y otros 9 presos políticos.
Malabo 30 de enero de 2007.-
Desde hace dos semanas, varios presos políticos que se encuentran enfermos en Black Beach han empeorado en su salud, a causa de los cambios que Armengol Ondo Nguema, el hermano de Obiang, ha introducido en el funcionamiento de la cárcel de Black Beach.
Además de Guillermo, tenemos los datos de las siguientes personas enfermas:
Florencio Ela Bibang, Donato Ondo Ondo, Antimo Edu, Felipe Eson Ntutumu, Juan Ondo Abaga, Norberto Evuna Miko, Feliciano Miko Bibang, Luis Ntutumu Obiang y una décima persona cuyo nombre no ha sido facilitado.
La mayor parte de los enfermos son oficiales purgados del ejército en la ola de detenciones masivas de marzo de 2002, que culminó con el macrojuicio-farsa de verano del mismo año y que tuvo como principales inculpados a Felipe Ondo Obiang, Guillermo Nguema, ambos de FDR y a Plácido Miko de CPDS.
Felipe Ondo Obiang, apartado de sus compañeros y recluido en la cárcel de Evinayong, es el dirigente máximo de Fuerza Democrática Republicana FDR, el partido que se halla fuertemente implantado en el distrito natal de Obiang y que supone una abierta y fuerte contestación al dictador en la zona que considera como feudo propio. El segundo dirigente de FDR es Guillermo Nguema Ela, quien padece de diabetes, la cual exige medicación diaria y la vigilancia médica de sus parámetros fisiológicos.
Los cambios introducidos por Armengol Ondo han sido la prohibición de atención sanitaria a los enfermos, el cambio de todo el personal al cuidado de la cárcel, y la prohibición de recibir visitas familiares y de letrados.
Prohibir atencion santitaria a unos enfermos es condenarles a la muerte. La información que nos ha sido facilitada insiste que cualquier cosa puede ocurrir en cualquier momento.
Una de las necesidades perentorias que tiene Guinea es una profunda reforma penitenciaria que lo adapte a las leyes que en teoría existen, como la ley procesal, la cual exige que los presos estén bajo la responsabilidad del juez de vigilancia penitenciaria. Eso conlleva que los establecimientos penitenciarios sean centros civiles y no militares y estén bajo el cuidado o al menos bajo la responsabilidad de personal del Ministerio de Justicia. El supuesto primer ministro Ricardo Mangue sabe o debería saber que la cárcel de Black Beach no debe tener más autoridad que el director de la cárcel, que ha debido ser nombrado por la dirección general de instituciones penitenciarias del ministerio de Justicia, y ese director de la cárcel debe seguir el procedimiento de la ley procesal, bajo la autoridad del juez de vigilancia penitenciaria.
No solo la reforma penitenciaria no parece haber sido contemplada por Ricardo, sino que en todas partes del mundo existen servicios médicos en los centros carcelarios, cubiertos por al menos un médico y enfermeros graduados, que ocupan tales puestos tras los correspondientes concursos oposiciones, pero en Guinea no hay enfermería no servicios médicos carcelarios, como además exigen las normas internacionales frmadas por Guinea. Nadie puede entender que una carcel no tenga médico y enfermería.
Claro que para Obiang Nguema la cárcel de Black Beach es mejor que un hotel, según declaró a la revista Jeunne Afrique hace poco en una entrevista. Según él las obras que se habían hecho en la cárcel de Black Beach lo situaban al nivel de un hotel. Así se entiende que gente que piensa como unos salvajes tengan comportamientos salvajes con las personas, negando asistencia médica a enfermos.
Esa misma persona es capaz de decir en declaraciones a la prensa sin rubor que desde ahora nadie ni nada estará por encima de la Ley. Que nos diga Obiang qué hace su hermano que parece que no solo está encima de la Ley sino que ni siquiera sabe lo que es la Ley. La nariz de Obiang ya debería llegar a la luna de tanto mentir.
Fuente: interna