El gobierno prepara graves irregularidades con el censo.-
Malabo 26 enero 2008
Como muchos nos temíamos, se ha iniciado el proceso de fraude para las próximas elecciones.
Según el acuerdo que llegó el gobierno con los partidos políticos hace menos de un mes, estaba previsto iniciar el censo a mediados del mes de Marzo, una vez concluida la campaña de concienciación que realizan los partidos y una vez acordado el calendario y reclutado a los agentes censales.
Pero resulta que tras el viaje de Obiang Nguema a Oriente, se ha dado orden para que el censo se inicie el 6 de febrero, sin que haya terminado la gira de la campaña de los partidos y el gbierno. Actualmente se encuentran en Annobón.
No solo esta es la única anomalía. La contratación de los agentes censales no se va a realizar como estaba previsto sino que Obiang o miembros del gobierno han dado instrucciones para que el censo sea realizado por funcionarios, lo que constituye una violación de los acuerdos y un peligro para la transparencia del proceso censal, dado que los funcionarios estarán obligados por sus superiores a seguir las indicaciones del gobierno y apartarse así de la neutralidad que exige el censo.
Con estas dos anomalías, el gobierno de Obiang ya empieza a encaminarse hacia la senda de la estafa electoral.
Las noticias de última hora son alarmantes. Al parecer se ha empezado a hacer el censo de forma ilegal. Han colocado unas mesas en los domicilios de los presidentes de los consejos de poblados y obligan a la gente a acudir a ellos para censarse.
Los presidentes de los consejos de poblados, que son agentes gubernamentales, no forman parte del sistema censal.
Parece que el gobierno guineano está dividido. Mientras un grupo intenta hacer las cosas con cierta legalidad y transparencia, otros se dedican a torpedeare esa acción cometiendo ilegalidades amparados en su autoridad. El Primer Ministro y el Presidente Obiang deberán tomar medidas contra los involucionistas.
Si tales actos persisten, habrá que concluir que Obiang y su gente jamás han soñado con hacer unas mínimas reformas y tanto las elecciones como las promesas de negociación serían una cortina de humo para engañar de forma grave a los guineanos.
Fuente: UP