DE LA DICTADURA A LA DEMOCRACIA. 5
CUATRO
LAS DICTADURAS TIENEN PUNTOS DEBILES
Por lo general las dictaduras parecen invulnerables. Las agencias de inteligencia, la policía, las fuerzas militares, las prisiones, los campos de concentración y los pelotones de fusilamiento, están controlados por UNOS POCOS con mucho poder. Las finanzas de un país, sus recursos naturales y su capacidad de producción a menudo son expoliados por los dictadores y usados para apoyar los deseos de los dictadores.
En comparación, las fuerzas democráticas con frecuencia parecen extremadamente débiles, ineficaces e impotentes. La percepción de la invulnerabilidad (del dictador) frente a la impotencia (de la oposición) hace poco probable una oposición efectiva.
Sin embargo la cosa no termina ahí.
Identificando el talón de Aquiles
Un mito de la Grecia clásica ilustra bien la vulnerabilidad de lo aparentemente invulnerable. A Aquiles, el guerrero, ningún golpe podía dañarlo y ninguna espada podía penetrar su piel. Cuando era un bebé, se supone que su madre lo sumergió en las aguas del mágico río Estigio y por eso su cuerpo estaba protegido contra todos los peligros. Pero había un problema. Como el niño fue sostenido por el talón cuando le sumergieron en el río para que no fuese arrastrado, el agua mágica no cubrió esa pequeña porción de su cuerpo. Cuando Aquiles se hizo un hombre, les parecía a todos que era invulnerable frente a las armas enemigas. Pero en la batalla de Troya, un soldado enemigo, instruido por alguien que conocía la debilidad de Aquiles, logró clavarle una flecha en el talón desprotegido, en el único lugar donde podía ser herido. La herida fue fatal.
Todavía hoy la frase “el talón de Aquiles” se refiere a la parte vulnerable de una persona, de un plan o de una institución, donde si se le ataca, no está protegida.
Este principio se aplica a los dictadores más desalmados. Ellos también pueden ser vencidos, pero más rápidamente y con un costo menor si sus debilidades pueden identificarse y se concentra ahí el ataque.
Atacando las debilidades de la dictadura
Conociendo semejantes debilidades intrinsecas, la oposición democrática puede buscar cómo agravar esos “talones de Aquiles” deliberadamente, a fin de alterar el sistema drásticamente o bien desintegrarlo.
La conclusión es obvia. A pesar de la apariencia de fuerza, todas las dictaduras tienen sus debilidades, sus ineficiencias internas, sus rivalidades perosnales, sus funcionamientos institucionales defectuosos y sus conflictos entre organizaciones y departamentos. Estas debilidades, con el tiempo, tienden a hacer al régimen menos efectivo y más vulnerable a los cambios de condiciones y a la resistencia deliberada. No todo lo que el régimen se proponga lo va a lograr, al menos completamente. A veces, por ejemplo, aún las órdenes directas de Hitler quedaron sin ejecutarse porque los que estaban por debajo de él en la jerarquía se abstenían de llevarlas a cabo. El régimen dictatorial puede a veces desbaratarse rapidamente como ya hemos observado.
Esto no quiere decir que las dictaduras se pueden destruir sin riesgos ni victimas. Cualquier curso de acción posible para lograr la liberación incurrirá en riesgos y sufrimiento potencial y llevará tiempo para ponerlo en marcha. Y, poe supuesto, ningún medio de acción puede asegurar el triunfo rápido en cada situación. Sin embargo, los tipos de lucha que tienen por objetivo las debilidades identificables de la dictadura, tiene más posibilidad de éxito que aquellos en que se busca combatir a la dictadura donde a todas luces es más fuerte.
…continuará
*N.E. En el caso de Guinea Ecuatorial, cada uno de los demócratas debe llevar a cabo la búsqueda de los puntos débiles de la dictadura. El último caso que demuestra la gran debilidad es la fuga del teniente coronel Cipriano y del capitán Pancho de la cárcel de máxima seguridad de Evinayong. A pesar de las detenciones y torturas practicadas, el dictador no sabe quienes ayudaron a los fugados.
El ataque del 17-F también es un buen exponente de las debilidades de la dictadura, así como sus fracasos internacionales como el premio Unesco o su pretensión fallida para entrar en la comunidad lusófona y anglófona. El propio carácter de embrutecimiento hace que sea un régimen ineficaz, que ha sido incapaz, por ejemplo, de solucionar el suministro eléctrico continuo a la capital de tan solo 40 o 60 mil habitantes. Su incapacidad para adaptarse es quizá el mayor talón de Aquiles. La dictadura carece de apoyo y lo suple con amenazas y represalias, otro punto débil.
Fuente: Gene Sharp