En tiempos electorales, todos los partidos concurrentes, a modo de mercadillo, ofrecen a los votantes a manos llenas listas inacabables de compromisos, la mayoría de ellos de difícil cumplimiento sobre todo en tiempos de crisis como los que se viven en España. No cejan de subir las pujas de los adversarios en un ”y yo más que ellos”. Es lo que tiene la campaña electoral en este y otros países, qué decir de semejantes actuaciones...Creo que para gentes de bien pensar y honrado quehacer es insultante tanta palabrería cuando hasta hace poco hemos visto cómo se comportaban dichos partidos en el hemeciclo de todos los españoles, que ahí es donde se debe dar la talla.
Pero, no es sobre esto que quisiera yo comentar. Desde hace décadas en estas campañas hemos podido ver en los mítines, sobre todo, cómo los partidos echaban mano de causas justas hasta ese momento mantenidas en el cajón de los recuerdos esgrimidas ahora con el fin de subir la cosecha de votos.
Exhibirse y dejarse exhibir en estas fechas cuando somos conscientes que nada se ha hecho hasta el momento por nuestra causa por candidatos electorales que nos pasean cual si fuésemos ”mascotas” es o al menos a mí me parece, un flaco favor al liderazgo de quien se preste a ello y sobre todo a la eficacia en la materialización de nuestros objetivos. Porque la experiencia nos ha mostrado que una vez se cierren las urnas ”si te ví no me acuerdo” o ”este no es mi caso”.
Hemos de aprender lo guineanos que lograr las libertades en el país es cosa nuestra. No la dejémos al arbitrio de oportunistas políticos que como siempre ha ocurrido nos dan pan para hoy y hambre para mañana en el logro de un cambio real en Guinea.
Fuente: PROPIA