El pasado mes de mayo, Obiang con la intención de curarse en salud, plagiando al Emir marroquí, convocaba a jornadas en las que se iban abordar las reformas de una Ley Fundamental de Guinea Ecuatorial, armada unilateralmente por él, sin el concurso de las fuerzas vivas de la sociedad guineo ecuatoriana. En nuestro caso, MAIB, decíamos en un comunicado que, una vez más, el dictador estaba desaprovechando otra oportunidad de reconducir el país hacia derroteros democráticos como piden a gritos todos los sujetos nacionales y la comunidad internacional.
Como era de esperar, los dos únicos grupos de la oposición democrática del interior, entiéndase UP y CPDS, declinaron su participación a colaborar en aquella farsa montada con un texto desconocido en toda su literalidad hasta por los mismos asistentes a aquel encuentro de Annobón. Como se ha podido comprobar desde entonces, Obiang ha ido cambiando los contenidos básicos de su reforma a medida que ha ido transcurriendo. El pasado día 16 de octubre el Dictador guineo ecuatoriano anunciaba la fecha de celebración del REFEREMDUM, saltándose todos los protocolos naturales que en un país mínimamente democrático deberían acompañar al mismo. Así tenemos que:
En primer lugar, ni la Constitución que se pretende reformar, ni la pretendida reforma que se pretende sancionar han contado con las sensibilidades políticas y etno-culturales del país, como debería ser en un Estado que se presume plurinacional, con pueblos distintos y distantes. Curiosamente hace pocos días, Obiang reconocía en una rueda de prensa en Sudáfrica, al hilo de comentarios sobre la caída de su colega y posible mentor Gadafi, que Libia era “un país complejo en donde existen diferentes sensibilidades que deben convivir: monárquicos, disidentes de Gadafi, integristas y numerosas tribus”. Debería aplicarse el cuento para dar valor a sus palabras.
Segundo: Las modificaciones, fantasmagóricas desde que fueran presentadas a su persona en tanto que Jefe de Estado de facto, no han sido sometidas a un escrutinio crítico de ninguna instancia política para un conocimiento real de su contenido, cara a una actuación responsable de aprobación o rechazo. Ni tan siquiera a la Cámara de Representantes del Pueblo donde teóricamente reside la soberanía popular de Guinea Ecuatorial. Esto traducido en Román Paladino significa que los guineo ecuatorianos están abiertamente convocados a una consulta-trampa.
Tercero: Conociendo como se las gasta Obiang desde que asumió el poder en 1979, no sería extraño que estuviéramos ante otra vuelta de tuerca como la de 1992 en la que, so pretexto de la sanción de la chapucera Carta de Akonibe, se elegía de manera automática a Obiang como Presidente. En este caso estararíamos ante la elección del impresentable de su hijo Teodorín al que va asignando cargos diariamente.
Ante este cúmulo de situaciones, el MAIB invita a todos los pueblos de Guinea Ecuatorial a ACUDIR MASIVAMENTE A LAS URNAS PARA DECIR NO a esta enésima tomadura de pelo. Guinea Ecuatorial necesita un verdadero cambio; una profunda reforma de todo su Ordenamiento jurídico, consensuado y acorde a las necesidades y los intereses de todos los pueblos.
Obiang, su Gobierno y su PDGE han demostrado su incapacidad de afrontar los retos de la gestión y armonización de la pluralidad guineo ecuatoriana, y especialmente, su incompatibilidad con los más elementales reclamos de un sistema democrático.
25 de octubre de 2011.
LA EJECUTIVA DEL MAIB
Fuente: bosila