MI MODESTA OPINIÓN SOBRE LA REUNIÓN DE MAÑANA EN MADRID
Los que nos oponemos de verdad al régimen dictatorial y no los que hacen apariencia de oposición, estamos llamados a ser respetuosos consigo mismos y con los demás. Sólo en un ambiente de mutuo respeto se puede intentar articular y vertebrar un proyecto también respetuoso y creíble. La falta de transparencia y actitudes caciques no harán que mermar cualquier iniciativita que se quisiera poner en marcha y que tenga como objetivo final, la erradicación de la dictadura de casi más de cuatro décadas de existencia.
Voy a tomar de nuevo el riesgo de lanzarme a esa aventura de opinar sobre esta iniciativa propuesta por la CPDS, ya que todas mis opiniones ya no sólo sobre ese partido sino y sobre los temas concernientes a la actualidad política de Guinea Ecuatorial, siempre han sido catalogadas como ataques y en un intento de destruirles cuando en realidad mi única intención ha sido, es y seguirá siendo la de participar en el debate político y con el único objetivo de presentar de forma inequívoca mis ideas, que entiendo que no tienen por qué ser del agrado de todos. Todo lo que ahora puedo decir u opinar sobre la CPDS por mucho que tenga sentido y que pueda merecer un debate sin descalificaciones o acusaciones a veces muy baratas, siempre será malinterpretado y considerado como una estrategia para acabar con ella como si fuera yo quien detiene el poder en Guinea Ecuatorial.
Cualquier iniciativa que tenga por objetivo un intento por aglutinar a la oposición en un frente común y amplio es siempre bienvenida, porque si hemos fallado es porque los verdaderos demócratas no han llegado a hablar con una sola voz. Empresa muy difícil, seguro, pero a la que todos estábamos dispuestos a secundar si no fuera por ciertos comportamientos y actitudes de algunos.
Mientras una abrumadora mayoría de los guineanos coincidimos en que el proceso democrático que se anunció a bombo y platillo a principios de la década de los ’90 ha conocido un fracaso espectacular, rotundo y estrepitoso por la nula voluntad política del que se auto-nombró “Árbitro y Moderador” de ese proceso, algunos como la CPDS (y es ahí donde vienen las críticas y no ataques), no han cesado de hacerle el juego al dictador acompañándole en sus fraudulentas elecciones con las que desesperadamente intenta legitimarse y la participación de la oposición en esos cambalaches electorales le viene como anillo en el dedo ya que, con ello justifica su permanencia ilegal en el poder. Muchos coincidimos en que las elecciones son una bombona de oxígeno para el dictador cuando se ve ya en aprietos y en vez de reíle las gracias en cara lo que se debería hacer es dejarlo sólo a continuar su huida hacia adelante. La no participación en esas burlas da más credibilidad a la oposición que hacer una apariencia de democracia que sólo beneficia al dictador. Este es y ha sido siempre el punto de desencuentro que he tenido con la CPDS. No sé si esta opinión mía es mortal.
No dudo de la buena voluntad de CPDS al tomar la iniciativa de dialogar con sus compatriotas en el exilio, pero lo que me pregunto es, si esta iniciativa será también extensiva a los partidos y activistas que el régimen tiene marginado por ejemplo los dirigentes legítimos de UP, MAIB, FDR, los activistas de las Protestas Populares así como el resto de los disidentes en la clandestinidad. En mi opinión, los exiliados parecen que son el único grano que tiene el dictador en el trasero y que le inquieta mucho, razón por la que intenta a todo precio acabar con ese escollo que tanto dolor de cabeza le está dando. No está mal que CPDS tome la iniciativa de dialogar con los exiliados (cosa que se agradece), pero después de la reunión, ¿cuál será el próximo paso? ¿Obiang reconocerá tácitamente y sin ambigüedades la oposición en el exilio que viene negando su existencia desde siempre?
Otra de las cosas que hay aclarar es si la iniciativa de CPDS es a instancias del Gobierno y si es vinculante con una hipotética apertura de una Mesa de diálogo con la oposición tanto en el exilio como la marginada e ilegalizada o si la sociedad civil también tomaría parte en los debates. Estos extremos y otros aquí no mencionados deberían ser aclarados en este encuentro de Madrid al que desgraciadamente no podré asistir por razones obvias.
En mi modesta opinión, no se debería boicotear el encuentro de Madrid si las cosas son clarísimas, es decir la formulación de una invitación formal a los responsables de los partidos políticos o sus representantes con el correspondiente Orden del Día. Los guineanos sin afiliación partidista pueden acudir si así lo desean para escuchar el mensaje de los políticos que mañana aspiran a gobernarnos, conocerlos de cerca así como sus ideas y puntos de vista sobre el futuro inmediato de nuestro país que sin duda debe ser uno de los temas del encuentro.
Samuel Mba Mombe, Activista Independiente, Miembro de la CORED
Fuente: LD