El anciano presidente de Guinea Conakri Lansana Conté decreta el estado de excepción para frenar el levantamiento popular
Conakry 13 de febrero de 2007.-
Lansana Conté decretó ayer lues el estado de sitio en Guinea Conakri, donde han muerto ya más de 100 personas desde que comenzaron las manifestaciones contra el gobierno.
El estado de excepción incluye el toque de queda, la prohibición de manifestarse y de reunirse y restricciones a la prensa, radio y televisión.
Lansana, un anciano de 72 años, está en el poder desde hace 23 años en que lo consiguió a raiz de un golpe de estado. Tiene el grado de general y gobierna desde la cama a causa de su larga enfermedad.El año pasado estuvo la mayor parte del tiempo en el exterior sometido a cuidados médicos. A pesar de que su enfermedad no le permite desarrollar sus funciones, no ha querido dimitir po motivos de salud.
Lansana pidió al ejército que tomara todas las medidas para evitar la guerra civil en una breve intervención suya radiotelevisada al final de una jornada, la de ayer, en la que al menos murieron 18 personas por disparos de las fuerzas armadas y de seguridad. Esas fuerzas parece que empiezan a resquebrajarse en su fidelidad al moribundo presidente ya que ayer se escucharon disparos dentro del acuartelamiento Alpha Yaya que se encuentra cerca del aeropuerto de Conakri. Se cree que son los jóvenes soldados los que estan empezando a mostar disensiones, mientras llegan al país contingentes de soldados provenientes de Liberia para, supuestamente, apoyar al anciano dictador que desde la cama gobierna con mano de hierro.
Las protestas, que han alcanzado el nivel de un levantamiento popular, comenzaron el 10 de enero con la exigencia de cambiar al primer ministro. Terminaron entonces cuando Lansana prometió cambiar al primer ministro. Pero Lansana Conté ha nombrado a un familiar, Eugene Camara, como primer ministro y eso ha sido interpretado por los sindicatos y la oposición como una traición de los acuerdos, ya que esperaban un primer ministro abierto y conciliador capaz de reconducir Guinea hacia una situación más pacífica y democrática. Ante la traición, los sindicatos y la oposición han exigido por primera vez la salida del mismo presidente Lansana Conté.
Guinea Conakry está paralizada por la huelga general convocada por los sindicatos. Esta huelga ha sido preparada habilmente por los sindicatos, que tienen que recurrir a veces a la violencia cuando algún seguidor de Lansana intenta abrir su establecimiento. Hasta las emisoras de radio están cerradas, según algunos a causa de las amenazas recibidas. Los vuelos desde el exterior han sido igualmente anulados.
”Tu no piensas en el pais. Cuando todo el pueblo se levanta contra tí, debes ofrecer algo a cambio”, le dijo a Lansana M. Bâ, presidente de la Unión de Fuerzas Democráticas (UDFG) y portavoz del grupo de 14 partidos de la oposición enfrentados a Lansana. Luego añadió en referencia al estado de excepción: ”no ha tomado ninguna precaución para procurar la reconciliación antes de tomar la medida ni ha ha presentado las condolencias a los familiares de los muertos por sus tropas. Es insensible”.
Con 104 muertos ya desde que comenzó la protesta en enero, la Unión Africana y Francia solo han ”mostrado una viva preocupación” por la situación.
El levantamiento popular es una buena via para quitar las poltronas a los dictadores. Solo hay que planificarlo con inteligencia y ejecutarlo con precisión matematica y con disciplina, contando con gente de confianza y atrevida. De eso los guineanos tienen, los de Conakry por supuesto. Los de Ecuatorial está por ver.
Fuente: agencias