En estos días, por el mundo, se habla de cantidad de cosas.
Se habla de las pruebas nucleares de Corea del Norte, con dos planteamientos encontrados; por una parte, la llamada “comunidad internacional”, partidaria de que las armas de destrucción masiva sólo las deben poseer los verdugos de siempre (Israel, EE. UU., Reino Unido, Francia y Rusia; China, India y Paquistán) y, por otro, Kim Jong Il (mandatario de Corea del Norte); partidario de que mientras existan dichas armas, las debe tener quien las quiera y pueda tener. Me da la impresión de que se va a imponer el planteamiento del segundo, por ajustarse más a la realidad y la justicia, si me permiten la observación.
También se habla estos días de la histórica temporada que ha hecho el Barça, llevándose a sus vitrinas las tres coronas que estaban en juego: la Copa del Rey, La Liga y la Champions. Felicidades a todos los culés!!!!!!!!
En cambio, aquí en Guinea Ecuatorial vamos a nuestra bola. Si bien es cierto que los triunfos del Barça se vivieron aquí en directo y con celebraciones por las calles de Malabo y Bata. La anécdota de esta crónica es la siguiente: en Guinea Ecuatorial (mayo de 2009) no se hacen copias de llaves. Pues, sí, como lo oyen; no se duplican llaves!!!!!
Resulta que determinados comerciantes (como en cualquier sitio del mundo) incorporaron la maquinita con la que se hace la copia de llaves en sus tiendas. Y, se comenta que, cierto tiempo después, empezaron a producirse frecuentes robos de coches. De modo que las autoridades llegaron a la conclusión (me imagino que después de una meticulosa investigación) de que esos hurtos eran consecuencia del negocio de la copia de llaves. Por lo que se prohibió dicho negocio, supongo que después de comprobar la ineficacia (si es que la copia de llaves desencadenó los robos) de otras medidas como la regulación y las penalizaciones en casos de incumplimientos.
Y éste es nuestro surrealismo de hoy: en Guinea Ecuatorial (mayo de 2009) para copiar una llave, se tiene que acudir al extranjero; en general, Camerún.
Fuente: Zee Medang