SANTA MARÍA, MADRE DE DIOS
1 enero 2010
1. Queridos hermanos y hermanas en Cristo: El fin del año siempre ha sido un motivo de alegría para todos nosotros. Y nos alegramos más porque comenzamos otro nuevo año, y soñamos con muchas situaciones y cosas nuevas. Pero en medio de esa alegría, la Iglesia proclama a María Madre de Dios. Es un título que incluye todos los demás. Los católicos celebramos hoy la maternidad de santa María, la mujer que es Virgen y Madre a la vez. Es la fiesta mariana más importante del año litúrgico. Fiesta que queda oscurecida por la importancia que nuestra sociedad da al comienzo del año nuevo y la jornada de la paz.
2. La maternidad pertenece a la identidad más profunda de María. Ella fue y es Madre. Por la unción del Espíritu, María está permanentemente habilitada para ser seno fecundo, fuente de vida, una “nueva Eva” y “madre de los vivientes”. Hay en María un itinerario de maternidad que comienza en la maternidad biológica y termina en la maternidad espiritual de todos los discípulos de Jesús en la cruz.
3. La noche vieja da paso a un nuevo año. Recibimos en nuevo año en fiesta e ilusión. Nos felicitamos y nos deseamos un año próspero. La noche vieja transcurre en evasión y en fugaz felicidad para la mayoría de las mujeres y los hombres, mientras millones de personas comienzan el nuevo año sin fiesta por el hambre, el paro, por las guerras e injusticias. Los católicos iniciamos el año nuevo con la bendición de Dios y le pedimos su favor y su paz. Le suplicamos que ilumine su rostro sobre nosotros, sobre la humanidad malherida. Deseamos que la vida de Dios sea compartida por todos los hombres. María es la bendita entra todas las mujeres y por su fe se convierte en fuente de bendición para toda la humanidad.
Feliz Año 2010 a todos los lectores de esta página.
Fuente: Jesús Rafael Edu Eyama Achama